En una instalación farmacéutica, que una tubería o un equipo sea de acero inoxidable no significa necesariamente que su superficie esté en las condiciones adecuadas para entrar en servicio.
Durante la fabricación, montaje o mantenimiento pueden quedar restos de aceites, grasas, partículas, contaminación férrica, residuos de fabricación o diferentes depósitos sobre las superficies. En sistemas de alta pureza, donde las condiciones de limpieza son especialmente exigentes, eliminar correctamente estos contaminantes es una parte importante de la preparación de la instalación.
Aquí es donde entra en juego la limpieza química.
¿Qué es una limpieza química?
La limpieza química consiste en utilizar productos y procedimientos específicamente seleccionados para eliminar contaminantes presentes en las superficies de acero inoxidable sin comprometer el propio material.
No se trata simplemente de hacer circular un producto químico por una instalación. Antes de iniciar el tratamiento hay que conocer qué queremos eliminar, qué materiales forman parte del circuito y en qué condiciones se encuentra el sistema.
A partir de ahí se define un procedimiento adecuado, estableciendo parámetros como concentración, temperatura, tiempo de contacto, caudal o condiciones de circulación.
Porque no todas las instalaciones necesitan la misma limpieza ni todos los contaminantes se eliminan de la misma manera.
¿Cuándo puede ser necesaria?
Una limpieza química puede realizarse tanto en instalaciones nuevas como en sistemas que llevan tiempo en servicio.
En una instalación nueva puede ser necesaria para eliminar residuos derivados de la fabricación, almacenamiento y montaje antes de su puesta en marcha.
En instalaciones existentes, el tratamiento puede plantearse después de determinadas intervenciones de mantenimiento, ante la presencia de depósitos o contaminación, o como parte de un procedimiento más amplio de recuperación de las superficies.
También puede ser un paso previo fundamental antes de realizar determinados procesos de pasivación.
Limpieza química y pasivación no son lo mismo
Aunque es habitual hablar de ambos procesos conjuntamente, conviene diferenciarlos.
La limpieza química tiene como objetivo principal retirar de la superficie aquellos contaminantes o residuos que no deberían estar presentes.
La pasivación, en cambio, está orientada a conseguir unas condiciones superficiales adecuadas que favorezcan la resistencia natural del acero inoxidable frente a la corrosión.
Por eso, intentar realizar una pasivación sobre una superficie que no está correctamente limpia puede reducir considerablemente la eficacia del tratamiento.
Primero debemos saber en qué estado se encuentra la superficie y qué necesita realmente la instalación.
¿Cómo realizamos una limpieza química?
Cada intervención debe estudiarse de forma individual, pero normalmente el trabajo comienza con una evaluación de la instalación y la definición del procedimiento que se va a aplicar.
Durante el tratamiento se controlan los parámetros necesarios para comprobar la evolución del proceso, como pueden ser la temperatura, el pH, la conductividad, los tiempos de tratamiento o la concentración, dependiendo del procedimiento utilizado.
Una vez finalizada la fase química, el aclarado adquiere una importancia especial. El objetivo no es solamente retirar la suciedad inicial, sino también asegurarse de que los productos utilizados durante la limpieza han sido correctamente eliminados del sistema.
En instalaciones farmacéuticas y de alta pureza, este último punto resulta especialmente importante.
No todas las instalaciones son iguales
Un loop de agua de alta pureza, un depósito, un reactor o una instalación de proceso pueden presentar problemas completamente diferentes.
El material, el acabado superficial, la geometría del circuito, la temperatura de trabajo, el tipo de contaminación y el historial de la instalación condicionan la elección del tratamiento.
Por este motivo, en INOXCARE Pharma no entendemos la limpieza química como la aplicación de una receta estándar. Analizamos las características de cada instalación para definir el procedimiento más adecuado en cada caso.
Controlar el proceso y poder demostrarlo
En la industria farmacéutica, realizar correctamente un trabajo es importante, pero también lo es poder documentarlo.
Por eso, durante nuestras intervenciones registramos los parámetros relevantes del proceso y elaboramos la documentación correspondiente, permitiendo disponer de una trazabilidad de los trabajos realizados.
Esta forma de trabajar permite abordar la limpieza química de tuberías, depósitos, reactores y sistemas de alta pureza de una manera controlada, reproducible y adaptada a las necesidades de cada instalación.
Una superficie limpia es el punto de partida
La limpieza química no debería considerarse únicamente una operación correctiva cuando aparece un problema.
En muchas instalaciones constituye el punto de partida para conseguir unas superficies en condiciones adecuadas antes de una puesta en servicio, una pasivación o cualquier otro tratamiento posterior.
En INOXCARE Pharma estamos especializados en limpieza química, pasivación y derouging de instalaciones de acero inoxidable para la industria farmacéutica y biotecnológica, estudiando cada intervención en función del estado real de la instalación y del resultado que se quiere conseguir.
